ARMANDO GONZÁLEZ ESCOTO

Bitácora marchista

26 de agosto de 2012

De acuerdo al manual secreto “Para salirse con la suya” se puso a andar el esquema “Cómo enfrentar el malestar social”, esta vez a propósito del aumento a la tarifa del transporte público.

 

Primer paso, se cuela intencionalmente la información de un posible aumento, para palpar la intensidad de la respuesta; en el segundo acto se hacen sondeos de opinión ciudadana, en el tercero declaran los líderes sociales sepan o no del asunto, tanto a favor como en contra, porque así conviene; en el cuarto se crea o resucita la comisión pertinente y luego de sesudo análisis se vota ganando la resolución que desde un principio estaba ya decidida, pero, quinto paso, ofreciendo toda una serie de compromisos que los transportistas asumen con responsabilidad para mejorar sus unidades, el sistema de trabajo y hasta educar a sus conductores, todo, y sobre todo esto último, con un peso adicional a la tarifa vigente.

 

No sabemos si un sexto paso sea también parte del mismo manual: las manifestaciones de los estudiantes que exigirán dar marcha atrás a la resolución como si fueran ellos y no sus papás, los que pagan. Las manifestaciones tuvieron lugar el pasado jueves 23 del presente, llegando los inconformes al Centro de la ciudad a eso de las once y media de la mañana. El protocolo fue muy singular por varias razones. Desde luego solamente marcharon alumnos de preparatoria, los de facultades no se ven afectados por el alza de tarifa, menos aún los de grados inferiores.

 

Para ahorrar un buen dinero en mantas, usaron cartones o reciclaron las lonas que por el reverso lucían los horarios de trámites en su respectiva preparatoria, y por el nuevo frente, su no rotundo al abuso de los camioneros. Las consignas incluían sonoras palabras del léxico mexicano, prueba inequívoca de su alto grado de educación. Luego de reventar el tráfico por las principales avenidas, llegaron a la otrora Plaza de las Dos Pilas donde les aguardaban los discursos del caso, desde solemne templete. Ya en este predicamento el espectáculo no perdió interés, mientras los líderes hablaban en sucesión, en la plaza se formaban grandes grupos de estudiantes dedicados a sacarse la foto, armar barullo batuquero, platicar en animada gritería, o dispersarse en largos ríos que salían cual corrientes de agua por las cuatro esquinas, hasta que uno de los oradores tuvo la feliz ocurrencia de “pasar lista” a las preparatorias presentes con lo cual logró la atención de los respectivos al menos por tres segundos, de este repertorio se escapó la prepa de Tlajomulco, que se salió de la manifestación aún antes de que iniciara la exposición de motivos que los había llevado hasta ese lugar, tal vez tenían clase. Por supuesto que nadie está diciendo que entre las obligaciones de los marchantes estuviera prestar atención a los discursos, bastante habían hecho ya con la caminata.

 

El paso que sí sigue es la entrada en vigor de las nuevas tarifas, ya enfriados los ánimos, y la constatación de que el transporte seguirá igual, si bien nos va. Ojalá me equivoque.