ARMANDO GONZÁLEZ ESCOTO

La crisis del petróleo

8 de febrero de 2015

Para nadie resulta extraño que el petróleo sigue siendo un asunto que rebasa ampliamente los márgenes económicos para constituirse en un tema primordial de la geopolítica global. De la misma forma en que el manejo de los capitales llamados golondrinos puede orientarse al enriquecimiento o a la ruina de personas y países, así también ocurre con los recursos energéticos, en este caso, el petróleo.

 

Desde el año pasado hemos observado una caída sorprendente en los precios del petróleo a nivel mundial, fenómeno que no podemos explicarnos desde una plataforma exclusivamente económica, sobre todo cuando vemos la afectación que ha tenido sobre determinados países, muy en concreto en el caso de Venezuela, pero también de otras naciones que desde hace décadas han basado su sobrevivencia material en la extracción y venta de este recurso energético.

 

Obviamente, antes de presionar una baja en el precio del petróleo, quienes tienen esa capacidad tendrían que preguntarse a qué países se afectará y a cuáles no. En el extenso mapamundi de los países exportadores de petróleo aparecen de inmediato dos importantes regiones, la cuenca petrolera de América Latina y la de los países árabes; desde luego los países árabes tienen márgenes de maniobra bastante amplios a la hora de enfrentar una crisis en los precios de este producto, no así en la cuenca latinoamericana.

 

El siguiente paso es revisar las relaciones entre países productores de petróleo y los grandes imperios contemporáneos, más específicamente Estados Unidos y la Unión Europea, en lo que mira al mundo occidental. En el espacio árabe, Irán canta fuera de tono, de Irak no sabemos con claridad en que condición se encuentra, y hasta donde su misma turbulencia no es sino consecuencia de intereses supraterritoriales. El resto sostiene una política de buena amistad con Europa y Norteamérica, pero además, conservan una extraordinaria bonanza acumulada que los mantiene firmes a pesar de cualquier crisis.

 

En América Latina Venezuela, ya desde los tiempos de Hugo Chávez inició una serie de acercamientos con Irán, posible productor de energía atómica, en vías a la creación de lazos políticos y comerciales que eventualmente pudieran afectar intereses de bloques consolidados. El gobierno de Maduro ha seguido de algún modo esa línea, dentro del contexto heredado de un socialismo desequilibrado, pero ciertamente antimperialista. De inmediato la CNN y sobre todo la NTN se constituyó en el canal de Venezuela, pues el 80% de su programación lo dedica a este país, a fin de que el resto de las naciones latinoamericanas, y la audiencia española en los Estado Unidos, tengan del gobierno venezolano y del mismo país, la versión única que este medio de comunicación difunde. Un buen observador concluiría que en definitiva, no sabemos lo que realmente está pasando en Venezuela, pero sí nos queda claro que la crisis mundial de los precios del petróleo ha golpeado seriamente a esta nación, tan poco preparada para enfrentar la pérdida de su principal fuente de recursos.

 

De pasada el golpe ha llegado también a México, y no sabemos si fue sin querer o realmente queriendo.