ARMANDO GONZÁLEZ ESCOTO

Oligarquía triunfante

31 de agosto de 2014

Convocar e informar solamente a las personas que estén de acuerdo en lo que se va a proponer es traicionar la democracia y fortalecer la oligarquía.

 

Ya nuestra ciudad ha vivido muchas veces la imposición de las oligarquías en sus diversos frentes. Estas oligarquías se han producido desde distintos ámbitos. Son políticos o intelectuales, o profesionistas, que crecieron al poniente de López Mateos, que se educaron en instituciones más allá del Periférico, y de pronto están tomando decisiones sobre una ciudad que ni siquiera conocen, en orden a criterios en lo que solamente ellos creen.

 

¿Quiénes son los expertos convocados a la hora de evaluar proyectos? ¿Solamente aquellos que se acoplan a consignas ya tomadas y que por ende serán beneficiarios a la hora de su ejecución? Ingenieros, arquitectos, urbanistas, que en su vida se pararon en el Mercado Corona, y que supieron de su existencia el día que “se quemó”; firmas constructoras que llegan de no se sabe dónde e imponen el proyecto “ganador”, introduciendo una línea tres como una cicatriz en el rostro de la ciudad, pese a que la lógica más elemental apoyaría un sistema subterráneo. Rebaten la idea diciendo que costaría más, pues ¡ni que la fueran a pagar ellos! Con tales respuestas lo que resulta claro es que la ciudadanía pagará de todos modos por una solución que no responde a sus mejores expectativas.

 

Desde luego que cada época debe construir su ciudad de acuerdo al tiempo en que vive, pero en las sociedades civilizadas ese afán queda limitado a la hora de respetar la fisonomía urbana generada por épocas precedentes, ya que forma parte de su identidad, si no fuese así jamás los pueblos europeos habrían reconstruido sus ciudades devastadas por la Segunda Guerra Mundial, tal y como eran antes de ese catastrófico evento. Claro, alemanes y franceses eran retrógrados, nomás a ellos se les podía haber ocurrido semejante idea tan costosa y poco práctica.

 

Que a la gente elitistamente llamada “común y corriente” no se le pregunta jamás acerca de estos y tantos otros proyectos se explica por el afán de subestimar su capacidad de pensamiento. Por eso el Centro Histórico se llenó de antros y para más desatino, se convirtió en “colonia Centro”, la Plaza de los Fundadores también dicha de los Laureles fue invadida por una fonda, la de los Tres Poderes ahora se podría llamar la de las carpas, porque buena parte del año se halla ocupada por esta otra forma de ambulantaje, y más de mil casas antiguas están en ruina, porque no hay una legislación que enfrente el problema y entre otras cosas, discipline a los dueños.

 

Ahora la polémica es el futuro del nuevo Mercado Corona ¿Andares, Centro Magno o Galerías en el corazón de Guadalajara? ¿Kentucky Fried Chicken, McDonald’s, Apple, Sirloin Stockade, Taco Bell, Burger King, Starbucks, Walmart, o alguna otra de estas tan conocidas marcas “tapatías”? ¿Quién da más? Cuantas calamidades se han derivado por la ausencia real de una verdadera ciudadanía democrática.